¿Qué harías si el  mundo se acabara 15 horas después de leer esto?

Su servidor, en una sed sin igual por ganarse un juego gratis, ha abierto una cuenta de Twitter. Inútil para algunos, imprescindible para mucha gente, espero encontrarle un buen uso a dicha cuenta que aquí dejo para lo que se ofrezca. AQUI.

De un tiempo para acá tomé la mala costumbre de romper promesas. Quizá antes para mi un promesa era algo sagrado e irrompible. Después empezé a valorar mejor lo que hacía que una persona cumpliera o no lo que prometía, y quizá dejó de ser importante para mi. Culpé al hecho de que estaba madurando.

Ahora (de nuevo) rompí una promesa. No se preocupen, nadie murió (creo) pero hice que una amiga a la que quiero mucho se enojara conmigo. Esta vez de verdad me molesta la situación, a tal grado que ahorita tengo gastritis. Es eso o la coca… o el raspado de chile con limón.

Asi que siendo esta una situación que Sheldon calificaría como ideal para postear en un blog, convoco a cualquier conocido o desconocido a decirme su opinión en un comentario.

¿Tiene razón de odiarme para toda la vida hasta que muera aplastado por una estampida de elefantes?

¿Merezco perdón después de no cumplir lo que prometí?

Y más importante ¿qué debe hacer su servidor que se encuentra complicado y aturdido?

Juzgue usted, estimado amigo cibernauta.

Creo que la tarea de mi hermana me observa…

En vista de que cierto web-on no ha escrito la reseña, me dedicaré en las siguientes líneas a dar una impresión personal del juego, después de 3 horas, una batería, una guitarra y tres micrófonos.

Primero, jugar con los instrumentos es divertido, aunque llega a ser muy sencillo aún en experto (en comparación con RB y GH). La dificultad de las canciones más complicadas radica en acordes un poco más complejos, o líneas de solfeo largas, aunque repetitivas.  La batería en la mayoría de las canciones puede jugarse en hard, o incluso expert sin mayor complicación.

Lo más divertido es la cantada. No es complicada (bueno, a veces si), simplemente es divertida a un nivel increíble. Juraría que con tan solo juntar a los tres cantantes, el juego ya sería divertido. Si se me ocurre la manera de explicar por qué las armonias y los tres cantantes son tan divertidos, lo pondré pronto, mientras tanto, tendrán que confiar en mis palabras. La manera más sencilla de demostrarlo es poner “Dear Prudence” y escuchar los coritos de “Aaaaaaaaaaaaaaah aaaaaaaaaaah aaaaaaaaaaaaah”

Una última aclaración. Los micrófonos de Lips SI se pueden utilizar, tienen su truco, pero nosotros jugamos perfectamente con uno de estos.

En contra, el catálogo de canciones se puede sentir muy corto. Falta ver que precio tendrá el DLC.

Por el momento, es todo.

La neta, si me emocioné un buen cuando anunciaron Street Fighter 4. Y recuerdo el coraje que me daba cuando me decían que se atrasaron en los envíos, que si no había ediciones especiales, que si me lo iban a dar un mes después, y todo ese desmadre. Pero nada se compara con la jalada con la que me salieron ahora.

Asi de la nada, va a salir <con voz de presentador> “‘¡SUPER STREET FIGHTER IV!”

Básicamente te aplican el meterte personajes (lo que acarrea volver a establecer el balance) y “cambios”, tantos que nos la van a dejar ir y nos lo van a vender en un disco aparte, en lugar de ser un DLC. También lo harán con Resident Evil V, vendiéndonos “el juego con un final una edición alternativa”, solo que este al parecer no se distribuirá en disco.

Citando a mis buenos y finos amigos… “TUS MAMADAS” CAPCOM…

Citando a otros amigos con tendencias rojillas… “¡CERDOS CAPITALISTAS!”

Y dirigido a mi mismo por mi mismo… “No te hagas… tu sabes que como buen idiota lo vas a comprar”

Mi cartera dice… “Me llevaaaaaaaaaaaaaa…”

No se para que es, pero el ocio acaba de hacerme víctima del misterio de esta página.

¿Qué pasará?

¿Qué misterio habrá?

¿Será hoy mi gran noche?

8 minutos después…

Este… ya pasó… mmm, nada… nadita…

buuu, que fraude… ¡Exijo que me devuelvan esos 8 minutos de mi vida para desperdiciarlos en cualquier otra cosa!

Otro rato después…

Ahora esta el mismo paisaje, pero lloviendo y con un nuevo contador que marca 199 y otros dos números que acabo de olvidar. Debido a que me da bastante flojera no pondré imagen, pero les dire que ahora con cada rayo se aprecian (además del 5 que ya estaba) una E mayúscula, una e minúscula, y otra mayúscula invertida. Quizá la referencia obvia sea el próximo E3. C’est tout.

Guillermo Sheridan
Efectos secundarios
12 de mayo de 2009

Publicado en el Universal

Mi teoría sobre por qué la gente se muere de influenza en México y no en otros lados (además de la desnutrición, claro) es la siguiente: en México la gente se automedica, automedica a sus seres queridos y a quien vaya pasando. Lo único que a un mexicano le produce más alegría que inyectarse dos centímetros cúbicos de Dolobedoinyecta es recomendarle a un amigo que se inyecte tres centímetros de Dolobedoinyecta, pero al grano: directo donde le duela.

El mexicano cree que aprovechar los avances de la ciencia supone emplearse a sí mismo como conejillo de indias. Esto desde luego significa un negociazo para el fabricante de Dolobedoinyecta, para el dueño de la farmacia y para el giro de la pompa fúnebre.

Cuando un mexicano se enferma lo primero que hace es echarse una Coca-cola. Si no muestra mejoría, chupa un limón. Si los resultados siguen siendo insatisfactorios, tiene dos opciones: a) echarse spray “San Judas Tadeo” o, b), proceder a la cirugía experimental. Si nada de esto funciona, acude a la farmacia y compra su medicina fetiche (tener una medicina fetiche es requisito para cargar la nacionalidad mexicana). Esta medicina fetiche suele ser jarabe de azúcar con un nombre persuasivo como Sanadril o Fregoncilina. Luego se la inyecta, aunque venga en presentación ungüento. Y en el caso de los niños es peor, pues se parte del principio de que conviene cambiarles la sangre por antibióticos a la brevedad posible.

La medicina Dolobedoinyecta, por ejemplo, tiene mucha demanda en el mercado de la automedicación porque su nombre está muy bien diseñado: dolo del latín duele, bedo obviamente alude a “beodo”, e inyecta es para incluir en el nombre de la medicina las instrucciones de uso, lo que le ahorra tiempo al paciente. Éxito garantizado, porque además entendemos que toda intrusión de instrumento punzocortante en zona blanda, por ese solo hecho, incluye la garantía. Y en nada colabora que en México, por más específicas y delicadas, y por más advertencias que tengan sobre los efectos secundarios, las medicinas estén en los supermercados, junto a los chicles. Y la frase “requiere receta médica” es como los semáforos: está pero no está.

En esa misma línea, y en estos días aciagos, la creciente publicidad de los laboratorios en los medios de comunicación se dirige al “H. Cuerpo Médico”, pero sobre el entendido de el “H. Cuerpo Médico” somos todos:

—Perdone, señito, o traigo una fibromalgiotitis de origen esponditílico o se me descordinó el neutransmisor angioténsico. Necesito algo de espectro fármaco amplio. ¿Qué me recomienda?

—Dolobedoinyecta. Y oritastá al dos porún.

—Deme cuatro de favor.

(Aquí es importante notar que un día antes la señito trabajaba de cajera en Telmex.) Una semana más tarde, por supuesto, al paciente ya se le dilató, para siempre, lo que es el píloro.

Por último: ¿qué hacer cuando baja la demanda de Fregoncilina? Se aumenta la publicidad, se pone al tres por uno y se le cambia el nombre a Fregoncilina Plus.

Asi fue como hace 1 o 2 años (no recuerdo bien) escuche que nombraban al partido Necaxa – Atlante. Ahora si hacemos cuentas, Atlante se fue hace ya 2 años a Cancún, y tendría que ser hace como 3 años… mmm estoy confundido. A lo que iba, el encuentro brillaba por la ausencia de afición, teniendo como sede entonces el enorme estadio Azteca.

Hoy, irónicamente, este partido se jugó a puerta cerrada en el Estadio Victoria. Ante un monton de gradas, Atlante y Necaxa empataron a un gol, cuando el Necaxa necesitaba la Victoria para respirar en el descenso. Mañana juega tigres, y si llega a ganarle a Toluca (lo cual pocos ven probable), el Necaxa descendería al limbo, y se uniria a León, Irapuato, Dorados, Querétaro, y otros equipos que saben que su descenso ha sido su gran desgracia.

Solo me queda esperar un milagro en esta y la siguiente jornada, sino, me despediré del equip0 al que he apoyado desde que tengo memoria.

En otras cosas, Pacquiao destrozó a Hatton, Barcelona humilló al Madrid, la influenza mata gente y… ya.
P.D. Iba a poner una imagen, pero ya me dio flojera.

Update del 9 de mayo escrito el 13 de mayo.

Pues si, se fué el Necaxa, de la manera más triste posible, debo decir. Sin emoción, sin entrega, es más, ni siquiera reaccionaron de alguna manera los jugadores ante la derrota. Nada. Quedaron atrás el equipo de la década, el haber jugado el mundial de clubes, los tres campeonatos, otros tantos subcampeonatos. No se si quedará algo del Necaxa, siempre tuve el miedo de que el dia que descendiera, se acabaría el equipo, se transformaría en una franquicia tipo colibríes, o peor aun: Cuate Aguila, o alguna jalada asi.

Adios Necaxa. Espero algún día volverte a ver jugar en primera división, pero aun más desearía que volviera aquel equipo que me provoque emoción al verlo jugar, y no la vil indiferencia que sentí este último juego.

Quiero jugar Resident Evil. Culpo al hecho que muchos de mis conocidos me preguntan seguidos si ya lo jugué, y a Gaffo por su reseña. Mi conflicto es que, según él, el juego merece ser comprado, y las veces que he rentado juegos, tengo la experiencia de que no hay manera de explotarlo en 5 míseros días, y hay veces que lo rentas tantas veces que con el dinero invertido ya pudiste haberlo comprado *coff *coff *gaffo *coff.

Estoy mal acostumbrado. Cuando tenía mi Xbox y mi PS2 (RIP) los juegos costaban 600 pesos en promedio. En ese entonces una tienda muy cerca de mi casa me vendía los juegos siempre a ese precio, y era feliz… sin tener que sufrir los abusos de gameplanet, gamerush y todas las demás “grandes” tiendas. Poco a poco mi colección llegó a casi 30 juegos, el número exacto no lo recuerdo. Compré joyas como Halo 2, Soul Calibur 2 y 3, FFX, Forza; pero también el hype me hizo comprar bodrios como Conker live and reloaded (la peor compra que he hecho), Enter the matrix o DOA ultimate. Rentar era una cosa rara para mi, y lo hice hasta que cumplí la mayoría de edad y pude tener una suscripción en ese tiendita de juegos que era como el paraíso para mi. Asi jugué en renta God of War, Shadow of the Colossus, y varios PES y FIFA. La tienda tuvo una muerte súbita y yo quedé a la deriva.

Ahora que tiene 4 meses que compré mi 360, estoy terriblemente consternado. Los juegos son cada vez más, y la mayoría ofrece muchas cosas nuevas o interesantes. El gran dilema es “comprar o rentar”. Hoy los juegos me cuestan el doble de lo que me costaban entonces, y eso me duele en el alma, la salud, el bolsillo y todo. 

¿Por qué demonios si el dólar esta a 13.4 pesos (por lo menos hoy) el resident que se supone cuesta 59.99 dólares me lo quieren vender en mínimo 1 100 pesos? Se que acaba de bajar y que estaba a 15 pesos el dólar, pero no deja de ser una mentada. La edición especial que en amazon esta en 79.99 dólares, aqui esta en mínimo 1600 pesos. Lo cierto es que en mi cabezita, no es concebible pagar más de 1000 pesos, 900 pesos, ok, 850 pesos por un juego en edición estándar. Pensé en comprar la edición especial, pero la de Street Fighter IV me decepcionó. 

¿Compro el juego a los 1100 pesos? ¿espero a que baje? ¿va a bajar? ¿el Vasco le cambiará la cara a la selección? ¿el nivel de debraye que ha alcanzado Lost será resuelto de una manera satisfactoria?

Punto a favor para comprarlo:

 

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